DERMATOLOGÍA | LESIONES VASCULARES

¿En qué consisten las lesiones vasculares?

Las lesiones vasculares son alteraciones visibles en los vasos sanguíneos que se manifiestan sobre la superficie de la piel. Estas lesiones pueden deberse a una dilatación anormal de los capilares, venas o arteriolas, lo que provoca enrojecimiento, manchas, pequeños nódulos o venas visibles.

Aunque muchas de estas lesiones no suponen un riesgo grave para la salud, sí pueden afectar la estética del rostro o del cuerpo, generar molestias o evolucionar si no se tratan. En Clínica Serrano realizamos un diagnóstico dermatológico personalizado para identificar el tipo de lesión vascular y aplicar el tratamiento más adecuado y seguro.

Tipos de lesiones vasculares

También conocida como eritrosis facial, la cuperosis es una dilatación permanente de los capilares de la cara, especialmente en mejillas, nariz o mentón. Se presenta como un enrojecimiento difuso o en forma de telangiectasias (pequeñas venas visibles). Está relacionada con piel sensible, cambios de temperatura o factores genéticos.

Son pequeñas pápulas de color rojo brillante, muy comunes con el envejecimiento. Se deben a microvasos dilatados en la piel y pueden aparecer en tronco, brazos o cuello. Aunque son benignos, pueden aumentar en número o volumen con el tiempo.

Las varices son venas dilatadas que se desarrollan principalmente en las piernas, provocando pesadez, inflamación o molestias. Las venas reticulares o “arañas vasculares” son formas más pequeñas y superficiales, visibles como líneas azuladas o rojizas.

Tratamientos para las lesiones vasculares

En Clínica Serrano ofrecemos soluciones avanzadas y eficaces para eliminar o mejorar visiblemente las lesiones vasculares. Nuestros tratamientos son mínimamente invasivos, seguros y adaptados al tipo de piel de cada paciente.

Principales tratamientos:

  • Láser vascular (como IPL o láser Nd:YAG):
    Ideal para cuperosis, puntos de rubí y venas pequeñas. El calor del láser coagula selectivamente los vasos dilatados sin dañar la piel circundante.
  • Escleroterapia:
    Indicada para tratar varices y arañas vasculares. Consiste en la infiltración de una sustancia esclerosante que provoca el cierre progresivo del vaso afectado.
  • Terapia con luz pulsada intensa (IPL):
    Muy efectiva en lesiones difusas como la cuperosis. Unifica el tono de la piel, reduce el enrojecimiento y mejora la textura cutánea.
  • Cirugía vascular (en casos seleccionados):
    Para varices más grandes o persistentes, en colaboración con especialistas en cirugía vascular.

Todos nuestros tratamientos se realizan bajo supervisión médica y dermatológica, garantizando resultados naturales, progresivos y seguros.