DERMATOLOGÍA | QUERATOSIS

¿Qué es la queratosis?

La queratosis es una afección de la piel bastante común que se manifiesta como pequeñas lesiones rugosas, secas o escamosas, especialmente en zonas expuestas al sol como la cara, el cuero cabelludo, los brazos o las manos.

Existen distintos tipos de queratosis, pero una de las más frecuentes es la queratosis actínica o solar, que puede aparecer con el paso del tiempo debido a la exposición prolongada al sol. Aunque muchas veces estas lesiones son benignas, es importante tratarlas y hacer un seguimiento médico, ya que algunas pueden evolucionar a formas más graves como el cáncer de piel.

Tratamientos para la Queratosis y duración

El tratamiento de la queratosis dependerá del tipo de lesión, su número, localización y características. En Clínica Serrano, realizamos un diagnóstico preciso para decidir el tratamiento más adecuado para cada paciente.

(Congelación de la lesión con nitrógeno líquido): rápida y eficaz, suele utilizarse en lesiones aisladas.

Indicado para casos más extensos o resistentes, con resultados muy precisos.

Especialmente útil en lesiones múltiples o zonas amplias.

La duración dependerá del método utilizado y de la extensión de las lesiones. Algunos tratamientos son muy rápidos (como la crioterapia), mientras que otros, como las cremas, pueden requerir varias semanas. En todo caso, es fundamental hacer revisiones periódicas para prevenir la aparición de nuevas queratosis.

Causas, síntomas y signos visibles

Causas

La causa principal de la queratosis actínica es la exposición acumulada a la radiación solar, especialmente en personas con piel clara, mayores de 40 años o que han pasado mucho tiempo al sol sin protección.

Otros factores que pueden influir son:

  • Uso de cabinas de bronceado
  • Sistema inmunológico debilitado
  • Antecedentes familiares de cáncer de piel

Síntomas y signos

La queratosis suele empezar como una mancha áspera, que puede ser del mismo color de la piel o un poco más rosada, roja o marrón. Algunas características comunes son:

  • Textura seca o rugosa, como papel de lija
  • Sensación de picor o molestia
  • Lesiones planas o ligeramente elevadas
  • En ocasiones, pequeñas costras o escamas

Es importante no confundirlas con otras lesiones cutáneas. Por eso, recomendamos acudir al dermatólogo ante cualquier cambio visible en la piel.