DERMATOLOGÍA | ÚLCERAS
¿Qué son las úlceras?
Las úlceras cutáneas son lesiones abiertas en la piel que no cicatrizan de forma normal o que se curan muy lentamente. Se producen cuando hay una pérdida de tejido en las capas superficiales o profundas de la piel, y pueden llegar a afectar también músculos, tendones e incluso huesos, dependiendo de su gravedad.
Las úlceras no solo son dolorosas o molestas, sino que también pueden implicar riesgos importantes si no se tratan adecuadamente, como infecciones o complicaciones crónicas.
SÍNTOMAS Y SIGNOS VISIBLES
Los síntomas pueden variar en función del tipo de úlcera y su origen, pero los más comunes son:
- Heridas abiertas que no cicatrizan tras varias semanas
- Enrojecimiento e inflamación alrededor de la lesión
- Dolor o escozor constante en la zona
- Supuración, secreción o mal olor
- Cambios en el color de la piel cercana (oscurecimiento, necrosis)
- En casos avanzados, fiebre o signos de infección general
Causas y desencadenantes
Las úlceras pueden aparecer por múltiples razones, aunque las más comunes son:
- Problemas circulatorios, como insuficiencia venosa o arterial
- Presión prolongada sobre una zona del cuerpo, como en personas encamadas (úlceras por presión o escaras)
- Diabetes, que puede causar úlceras en los pies por daño en los nervios y mala circulación
- Traumatismos o heridas mal curadas
- Infecciones cutáneas
- Enfermedades autoinmunes o vasculitis
Tratamientos para las Úlceras y duración
En Clínica Serrano ofrecemos un enfoque integral y personalizado para el tratamiento de las úlceras, con el objetivo de acelerar la curación, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Tratamientos disponibles:
Limpieza y desbridamiento
Eliminación del tejido dañado o muerto para favorecer la regeneración.
Curas avanzadas
Con apósitos especiales que promueven una cicatrización óptima.
Antibióticos tópicos o sistémicos
Si hay signos de infección.
Tratamiento de la causa subyacente
Como mejorar la circulación, controlar la diabetes o aliviar la presión en zonas afectadas.
La duración del tratamiento dependerá de la causa, el tipo de úlcera y el estado general del paciente. Algunas pueden curarse en pocas semanas, mientras que otras, especialmente las crónicas, requieren un seguimiento más prolongado y tratamientos continuos. La detección precoz y la atención especializada son claves para evitar complicaciones.


