MEDICINA ESTÉTICA FACIAL | PRP
¿Qué es el plasma rico en plaquetas (PRP)?
El PRP, o Plasma Rico en Plaquetas, es un tratamiento médico estético que utiliza los propios componentes de tu sangre para estimular la regeneración natural de la piel. Las plaquetas contienen factores de crecimiento que activan la producción de colágeno, elastina y tejido nuevo, ayudando a rejuvenecer la piel desde el interior.
Es un procedimiento biológico, seguro y personalizado, ya que se realiza a partir de una pequeña muestra de tu propia sangre, sin riesgo de rechazo ni alergias.
¿En qué consiste este tratamiento y en qué casos se utiliza?
El tratamiento comienza con una extracción de sangre, similar a un análisis. Posteriormente, se procesa en una centrifugadora para separar el plasma rico en plaquetas. Esta fracción concentrada se aplica mediante microinyecciones en las zonas a tratar, como rostro, cuello, escote o cuero cabelludo. Es un tratamiento mínimamente invasivo y se realiza en consulta médica, sin necesidad de anestesia general ni tiempos prolongados de recuperación.
Indicaciones más comunes del PRP:
- Rejuvenecimiento facial: mejora de la textura, luminosidad y firmeza de la piel
- Tratamiento de líneas finas, poros dilatados y tono apagado
- Estimulación del crecimiento capilar en casos de caída del cabello
- Mejora del aspecto de cicatrices, estrías o pieles dañadas por el sol
- Complemento ideal tras tratamientos con láser, peelings o microneedling
¿Cuánto dura el efecto?
El efecto del PRP es progresivo, ya que actúa estimulando procesos naturales de regeneración celular. Los resultados suelen comenzar a notarse desde la segunda o tercera semana, con una mejoría continua durante los meses siguientes.
Se recomienda realizar entre 2 y 3 sesiones anuales, espaciadas entre 4 y 6 semanas, para potenciar y mantener los resultados.
Los beneficios pueden durar entre 6 y 12 meses, dependiendo de la edad, el estado de la piel y el estilo de vida del paciente.


