CIRUGÍA PLÁSTICA | LIPOSUCCIÓN

Liposucción

Moldea tu silueta eliminando grasa localizada de forma precisa y segura.

¿Cuándo plantearse una liposucción?

Normalmente se empieza a considerar una liposucción cuando se tiene cúmulos de grasa localizada en zonas como abdomen, muslos, glúteos, brazos o papada, que no desaparecen con dieta o ejercicio. Es ideal para quienes tienen un peso estable, mantienen un estilo de vida saludable, y buscan una mejora estética y armónica sin recurrir a una intervención mayor.

¿En qué consiste la liposucción?

Se trata de una intervención quirúrgica que se realiza bajo anestesia (local, sedación o general, según el caso). El cirujano utiliza unas cánulas muy finas introducidas a través de pequeñas incisiones (de unos milímetros), para aspirar el exceso de grasa desde las capas profundas justo debajo de la piel. El objetivo es moldear y afinar el contorno corporal, no perder peso en general.

Tras retirar la grasa, se colocan vendajes y se ajusta una faja de compresión, que ayuda a reducir la inflamación y contribuye a una mejor recuperación y resultados más definidos.

¿Cuánto dura la operación y el tiempo de recuperación?

Depende de las zonas a tratar y de la técnica, pero suele situarse entre las 1 y 3 horas, pudiendo llegar a 4 horas en procedimientos combinados.

Suele realizarse de forma ambulatoria o con un ingreso breve de 24 horas, según el alcance.

La inflamación y el dolor son similares a las agujetas. Se recomienda usar faja y comenzar a caminar ligera al cabo de 24 a 48 horas.

La mayoría de los pacientes está de vuelta en sus actividades habituales entre los 5 y 14 días, según el tipo de trabajo.

Puede reanudarse de forma gradual tras las 4 a 6 semanas, respetando siempre las indicaciones médicas y evitando actividades muy exigentes inicialmente.

La mejoría en el contorno es visible desde el primer mes, pero los resultados finales se aprecian entre los 6 y 8 meses, una vez desaparecen completamente la inflamación y los tejidos se adaptan.