CIRUGÍA PLÁSTICA | LÓBULOS RASGADOS

Lóbulos rasgados

Repara y recupera la forma natural del lóbulo de la oreja con una cirugía sencilla.

¿Cuándo plantearse una operación de lóbulos rasgados?

Una operación de corrección de lóbulos rasgados está indicada cuando se produce:

  • Un desgarro parcial o completo debido al uso de pendientes pesados o a un tirón accidental.
  • Aumento progresivo del tamaño del orificio que hace que los pendientes se vean descolgados o dañados.
  • Malestar estético, funcional o inseguridad al llevar pendientes.

Casi cualquier persona con el lóbulo afectado puede plantearse la intervención, siempre que goce de buena salud general. Si tomas anticoagulantes, será necesario ajustarlos unos días antes de la operación

¿En qué consiste la operación?

La corrección del lóbulo rasgado es una intervención sencilla, efectiva y prácticamente indolora que se realiza bajo anestesia local. En unos 20–30 minutos por lóbulo, el cirujano retira el tejido dañado y sutura los bordes para restaurar la forma natural y funcional del lóbulo.

Es una cirugía breve y de bajo riesgo que no requiere ingreso hospitalario, y cuyo objetivo principal es recuperar la salud y estética de los lóbulos.

¿Cuánto dura la operación y el tiempo de recuperación?

Entre 20 y 30 minutos por lóbulo, según la complejidad.

No requiere hospitalización; es un procedimiento ambulatorio.

Se retiran a los 10–12 días tras la cirugía.

Se mantienen vendas, se evita mojar la zona y se aplica antiséptico.

La mayoría de los pacientes retoma actividades normales al cabo de unos días.

Se aconseja esperar entre 4 y 6 semanas antes de volver a perforar los lóbulos, para asegurar una cicatrización adecuada.

La cicatriz se asienta en unas 4–6 semanas, y el resultado suele ser definitivo, siempre que se evite el uso de pendientes muy pesados después.