DERMATOLOGÍA | ANGIOMAS

¿Qué son los angiomas?

Los angiomas son lesiones cutáneas de origen vascular, causadas por una agrupación anormal de pequeños vasos sanguíneos en la piel o justo debajo de ella. Suelen presentarse como manchas o bultos de color rojizo, violáceo o azulado, dependiendo de su profundidad y tipo.

Aunque la mayoría de los angiomas son benignos y asintomáticos, pueden variar mucho en tamaño, forma y localización. Algunos son apenas visibles, mientras que otros pueden ocupar áreas más extensas del cuerpo. Existen diferentes tipos, como el angioma fresa, el angioma cavernoso, el nevus flameus o la mancha en vino de Oporto.

Tratamientos para los angiomas

En muchos casos, los angiomas no requieren tratamiento médico, ya que tienden a desaparecer por sí solos, especialmente durante la infancia. Sin embargo, cuando afectan la estética, generan molestias o muestran cambios en su aspecto, es recomendable iniciar tratamiento bajo supervisión dermatológica.

Los tratamientos más utilizados incluyen:

Eficaces para controlar el crecimiento del angioma.

Especialmente indicado en hemangiomas infantiles.

Reduce el enrojecimiento y mejora la apariencia de la piel.

El tratamiento se define de forma individual, según el tipo de angioma, su localización y evolución.

Causas, síntomas y signos visibles

La causa exacta de los angiomas aún no se conoce con certeza, aunque se cree que están relacionados con alteraciones en la formación de los vasos sanguíneos durante el desarrollo fetal. También pueden aparecer en la edad adulta, por factores hormonales o como parte del envejecimiento cutáneo.

Síntomas y signos comunes:

  • Aparición de una mancha o bulto rojizo en la piel.
  • Color azulado o violáceo en angiomas más profundos.
  • Crecimiento progresivo durante los primeros meses.
  • En algunos casos, pueden sangrar o irritarse si se rozan.

Aunque suelen ser inofensivos, es importante realizar revisiones periódicas para detectar cualquier cambio anómalo en su color, forma o tamaño.