DERMATOLOGÍA | HIPERHIDROSIS
¿Qué es la hiperhidrosis?
La hiperhidrosis es una condición médica que se manifiesta en forma de sudoración excesiva, incluso en situaciones en las que no hay calor, ejercicio o estímulos emocionales intensos. Esta sudoración anormal puede afectar significativamente la calidad de vida del paciente, interfiriendo con sus actividades cotidianas y su bienestar emocional.
La sudoración puede producirse en diferentes zonas del cuerpo: axilas, palmas de las manos, plantas de los pies, cara o cuero cabelludo. Aunque en muchos casos no hay una causa subyacente clara, sí se sabe que puede tener un componente hereditario o estar asociada a otras enfermedades o medicamentos.
Tratamiento para la hiperhidrosis
Antitranspirantes médicos
Con cloruro de aluminio, para casos leves o como apoyo a otros tratamientos.
Medidas higiénicas y alimenticias
Control de factores desencadenantes como el estrés, la dieta o el uso de ropa adecuada.
Inyecciones de toxina botulínica
Bloquea la señal nerviosa que activa las glándulas sudoríparas. Efectiva en axilas, manos y pies.
Medicación oral
Como anticolinérgicos, bloqueadores beta o clonidina. Indicados en casos más generalizados o resistentes.
Tratamientos tópicos con agentes anticolinérgicos
Como la glicopirrolato en crema o toallitas médicas.
Iontoforesis
Ideal para manos y pies. Utiliza corriente eléctrica de baja intensidad para reducir la actividad de las glándulas sudoríparas.
Tratamientos quirúrgicos
Como la simpatectomía torácica endoscópica, reservada para casos muy severos o resistentes.
¿Cuánto dura el tratamiento para la hiperhidrosis?
La duración y frecuencia del tratamiento dependerán de la técnica empleada:
- Toxina botulínica: resultados visibles a partir del 3º o 4º día, con una duración de entre 6 y 9 meses.
- Iontoforesis y tratamientos tópicos: requieren sesiones regulares o aplicación continua para mantener el efecto.
- Radiofrecuencia o tratamientos quirúrgicos: suelen ofrecer una solución más duradera, incluso definitiva en algunos casos.
- Medicación oral: puede mantenerse de forma prolongada, siempre bajo control médico.
El objetivo es lograr una mejora significativa en la calidad de vida del paciente, con un tratamiento cómodo, eficaz y adaptado a su rutina.
Causas, síntomas y signos visibles
Causas más frecuentes:
- Hiperactividad de las glándulas sudoríparas (origen genético).
- Trastornos endocrinos, metabólicos o neurológicos.
- Estrés, ansiedad o situaciones emocionales intensas.
- Medicamentos como antidepresivos o antidiabéticos.
- Cambios hormonales (menopausia, embarazo, adolescencia).
- Enfermedades sistémicas (hipertiroidismo, obesidad, infecciones).
Síntomas y signos visibles:
- Sudoración visible sin relación con el calor o el ejercicio.
- Manos, pies o axilas permanentemente húmedos.
- Ropa mojada, con manchas o mal olor.
- Irritación o infecciones cutáneas derivadas del exceso de humedad.
- Impacto en la autoestima o evitación de situaciones sociales.
Si experimentas alguno de estos síntomas, es importante que acudas a consulta con un dermatólogo. Contamos con soluciones seguras y eficaces que pueden ayudarte a recuperar el control.


