DERMATOLOGÍA | INFECCIONES CUTÁNEAS

¿En qué consisten las infecciones cutáneas?

Las infecciones cutáneas son trastornos de la piel causados por microorganismos como virus, bacterias, hongos o parásitos. Estas infecciones pueden afectar cualquier parte del cuerpo y manifestarse de distintas formas: desde lesiones leves como enrojecimiento o granos, hasta cuadros más extensos con dolor, picor, inflamación o secreciones.

Aunque muchas infecciones son superficiales y fáciles de tratar, otras pueden extenderse o cronificarse si no se diagnostican y tratan adecuadamente. En Clínica Serrano realizamos una valoración dermatológica completa para identificar la causa exacta y ofrecer el tratamiento más eficaz.

Tipos de infecciones cutáneas

En nuestra clínica tratamos una amplia variedad de infecciones, clasificadas según su origen:

  • Moluscos contagiosos
  • Verrugas víricas (papilomas)
  • Varicela
  • Herpes simple (labial o genital)
  • Herpes zóster (culebrilla)
  • Impétigo
  • Foliculitis
  • Forúnculos o abscesos cutáneos

Infección frecuente que provoca engrosamiento, decoloración y fragilidad de las uñas. Puede afectar a manos o pies.

Infecciones fúngicas que afectan piel, cuero cabelludo o uñas. Se presentan con enrojecimiento, picor y descamación en forma de placas circulares.

La parasitosis es una enfermedad infecciosa provocada por parásitos de muchos tipos (ladillas, lombrices, tenías, etc.) y es más habitual en las zonas tropicales o subtropicales. Entre los síntomas se incluyen dolor abdominal, cansancio sin motivo aparente, diarrea, estreñimiento o cambios del apetito, entre otros.

  • Herpes genital
  • Sífilis
  • Condilomas (verrugas genitales por VPH)
  • Gonorrea con afectación dermatológica

Tratamientos para las infecciones cutáneas

El tratamiento depende del tipo de microorganismo causante y de la extensión o gravedad del cuadro. En Clínica Serrano ofrecemos:

  • Antibióticos tópicos u orales: en infecciones bacterianas como impétigo o foliculitis.
  • Antivirales: para controlar brotes de herpes o verrugas víricas.
  • Antifúngicos (tópicos o por vía oral): para tratar onicomicosis y tiñas.
  • Antiparasitarios: como permetrina o ivermectina para casos de sarna o pediculosis.
  • Láser dermatológico: en verrugas resistentes o moluscos.
  • Tratamientos combinados con inmunomoduladores tópicos: para reforzar la respuesta de la piel.
  • Control médico de ETS: en coordinación con pruebas complementarias si es necesario.

Nuestro enfoque es siempre personalizado, valorando factores como edad, tipo de piel, antecedentes médicos y respuesta previa a tratamientos.

¿Cuánto dura el tratamiento para estas infecciones?

La duración del tratamiento varía según el tipo de infección y la respuesta del paciente:

  • Infecciones leves o localizadas: pueden resolverse en 7 a 10 días con tratamiento tópico.
  • Infecciones más extensas o resistentes: pueden requerir 2 a 4 semanas o más, especialmente en onicomicosis o tiñas profundas.
  • ETS con manifestaciones cutáneas: requieren diagnóstico preciso y seguimiento periódico.
  • Infecciones víricas como herpes o moluscos: pueden necesitar tratamientos prolongados o varias sesiones si hay recidivas.

Además del tratamiento, realizamos seguimiento médico para asegurar la curación completa y evitar recaídas o contagios a otras personas.