DERMATOLOGÍA | MELASMA

¿Qué es el melasma?

El melasma es una alteración crónica de la pigmentación de la piel que se manifiesta como manchas marrones o grisáceas, principalmente en el rostro. Las zonas más afectadas suelen ser la frente, las mejillas, el labio superior y el mentón. Es más común en mujeres, especialmente durante el embarazo, al tomar anticonceptivos o en etapas de cambios hormonales, aunque también puede afectar a hombres.

Aunque no representa un problema de salud grave, el melasma puede generar un impacto estético y emocional significativo. En Clínica Serrano, ofrecemos un enfoque dermatológico especializado y tratamientos personalizados para mejorar visiblemente estas manchas y prevenir su reaparición.

Tratamientos para el Melasma y duración

El tratamiento del melasma requiere constancia, supervisión médica y una estrategia personalizada. En Clínica Serrano combinamos las últimas tecnologías dermatológicas con productos despigmentantes eficaces para lograr resultados progresivos y seguros. Tratamientos más utilizados:

Exfoliaciones químicas que ayudan a eliminar capas pigmentadas superficiales, favoreciendo la renovación celular.

Sistema de microneedling que permite la penetración profunda de activos específicos para el melasma.

Reduce la pigmentación de forma selectiva y uniforme sin dañar la piel circundante.

Cremas con ácido kójico, ácido azelaico, retinoides, vitamina C y protección solar diaria.

El melasma no se elimina en una sola sesión. Los primeros resultados visibles suelen apreciarse tras varias semanas, y el protocolo completo puede durar entre 3 y 6 meses, dependiendo de la severidad del caso. La prevención con fotoprotección es clave para evitar recaídas.

Causas, síntomas y signos visibles

El melasma es el resultado de una producción excesiva de melanina, provocada por una combinación de factores hormonales, genéticos y ambientales. Las principales causas y factores desencadenantes incluyen:

  • Exposición solar prolongada y sin protección
  • Cambios hormonales (embarazo, menopausia, anticonceptivos)
  • Predisposición genética
  • Uso de ciertos cosméticos o medicamentos fotosensibilizantes
  • Enfermedades endocrinas o hepáticas, en casos más complejos

Signos visibles:

  • Manchas de color marrón claro a oscuro
  • Bordes irregulares pero definidos
  • Aparición simétrica en ambas mejillas o zonas del rostro
  • Agravamiento con la exposición al sol o al calor

El diagnóstico se realiza mediante una evaluación clínica y, si es necesario, con otros dispositivos de análisis cutáneo para determinar la profundidad de la pigmentación.