MEDICINA ESTÉTICA CORPORAL | CARBOXITERAPIA

¿Qué es la carboxiterapia?

La carboxiterapia es un tratamiento médico-estético que utiliza dióxido de carbono (CO₂) médico para mejorar la microcirculación, oxigenar los tejidos y estimular la producción de colágeno y elastina. Se ha convertido en una técnica muy versátil y efectiva para tratar diversas preocupaciones estéticas como la celulitis, las ojeras, la flacidez o las estrías.

VENTAJAS DE LA CARBOXITERAPIA

Entre sus principales ventajas destacan:

  • Estimula la regeneración natural de la piel
  • Reduce la celulitis y mejora el aspecto de la piel de naranja
  • Mejora la calidad de la piel en rostro, cuello, escote y cuerpo
  • Reduce ojeras oscuras y mejora el tono de la piel en esa zona
  • Ayuda a tensar y reafirmar los tejidos
  • Favorece la eliminación de toxinas y mejora la circulación

Es un tratamiento seguro, mínimamente invasivo y con efectos visibles progresivos.

¿En qué consiste el tratamiento?

Durante la sesión de carboxiterapia, se inyecta una pequeña cantidad de CO₂ mediante una microaguja en la zona a tratar. El gas se difunde rápidamente y provoca una respuesta biológica natural del cuerpo: aumento del flujo sanguíneo, oxigenación del tejido y estimulación del colágeno.

La sensación durante el procedimiento es leve y puede notarse una ligera presión o calor momentáneo en la zona. No requiere anestesia ni tiempo de recuperación, por lo que el paciente puede volver a su rutina habitual inmediatamente después.

¿Cuánto dura el tratamiento?

Cada sesión de carboxiterapia dura aproximadamente 20 a 30 minutos, dependiendo de la zona tratada. Se recomienda realizar un protocolo inicial de varias sesiones (entre 6 y 10, según el objetivo estético), con una frecuencia semanal o quincenal.

Los efectos suelen empezar a notarse a partir de la tercera o cuarta sesión, y los resultados son acumulativos. Para mantener los beneficios, se pueden hacer sesiones de mantenimiento cada cierto tiempo.