MEDICINA ESTÉTICA FACIAL | BRUXISMO
¿Qué es el bruxismo?
El bruxismo es una afección en la que una persona aprieta o rechina los dientes de forma involuntaria, especialmente durante la noche. Esta tensión continua puede provocar:
- Dolor en la mandíbula, cuello o cabeza
- Desgaste dental
- Hipertrofia del músculo masetero (mandíbula más ancha o cuadrada)
- Trastornos del sueño
- Sensación constante de fatiga facial
Además del impacto funcional, el bruxismo también puede alterar la armonía facial y generar tensión visible en el rostro. Por eso, en Clínica Serrano lo tratamos desde una perspectiva médica y estética, con resultados eficaces y seguros.
¿En qué consiste el tratamiento con toxina botulínica?
El tratamiento del bruxismo con toxina botulínica es una técnica mínimamente invasiva que ayuda a relajar los músculos de la mandíbula, especialmente el músculo masetero, que es el principal responsable de esta tensión involuntaria. ¿Cómo se realiza?
- Se aplican pequeñas infiltraciones de toxina botulínica en los músculos maseteros.
- La toxina actúa reduciendo la contracción excesiva del músculo, aliviando la presión, el dolor y el desgaste dental.
- El procedimiento es rápido, seguro y prácticamente indoloro. No requiere anestesia ni recuperación posterior.
Además del alivio de los síntomas, este tratamiento puede afinar ligeramente el rostro, especialmente en personas con mandíbula marcada por el exceso de fuerza muscular.
Duración del tratamiento de la toxina botulínica para el bruxismo
Los efectos comienzan a notarse a los pocos días del tratamiento y se estabilizan en aproximadamente 2 semanas. La duración media de los resultados es de 4 a 6 meses, aunque puede variar según la persona.
Con el tiempo, y si se realiza de forma periódica, la tensión muscular disminuye de forma sostenida, lo que ayuda a prevenir recaídas y mejora significativamente la calidad de vida del paciente.
Nuestros médicos especialistas valorarán tu caso de manera personalizada y te recomendarán el plan de tratamiento más adecuado según la intensidad del bruxismo y tus necesidades estéticas o funcionales.


